Nosotras estábamos viéndolos desde el lado 'VIP', digamos. Fue tan bonito ver como todas las Auryners no paraban de cantar y chillar por sus ídolos... Recordaba cuando yo estaba en su lugar, y ahora mi vida ha dado un giro radical. Cuando Álvaro cantó 'Still' no paraba de mirarme, es su canción favorita. Carlos miró a Natalia mientras cantaba 'Cartas entrelazadas', ya que le dijo que se la dedicaría. Y David... Bueno, David se pasó casi todo el concierto mirando a Laura, y alguna que otra vez se le caía una lágrima. Terminó el concierto a la hora y media, costó un poco llegar hasta el hotel, todas las fans se les echaban encima.
-¡Por fin a descansar!-dijo Álvaro.
-Sí, tenías ganas ya, eh.-le dije.
-Pues sí, hoy ha sido un día agotador.-me contestó.
-Pues ahora, a dormir, oso mimoso.-le dije.
Álvaro se tumbó poniendo su cabeza en mi pecho y yo, mientras, le acariciaba el pelo. Era lo más bonito que me había pasado en mucho tiempo.
-Te quiero, pequeño.-le susurré al oído.
-Yo más, princesa.-me contestó.
Y entre besos y abrazos, nos quedamos dormidos.
A la mañana siguiente, a las 7:00h vinieron todos a despertarnos. Nos dormimos pronto y no sabíamos cuando nos teníamos que ir y se nos pasó la hora. Subimos al AurynCar y fueron otras 7 horas de viaje. Por fin llegamos al hotel. Ese día lo pasamos allí, en la sala de juegos, en el bar del hotel, etc.
-María, podemos hablar un momento?-me dijo Carlos.
-Claro.-dije yendo hacia él.
-Verás, es que pensaba que me gustaba Natalia, pero ha llegado Aina y ha revolucionado todo.-me comentó.
-Y que quieres que yo te diga?-le dije.
-Tú podrías conseguirme una cita con Aina?-me preguntó.
-Natalia es mi mejor amiga, no le puedo hacer esto, lo siento.-le dije.
-No pasa nada, gracias de todas formas.-me dijo con una sonrisa.
Volvimos hacia donde estaban todos. Lo que me acababa de decir Carlos no me gustaba nada. Natalia está super pillada por él, como se entere que le gusta Aina no sé que pasará...
Aina me contó que se iba a lanzar con Dani y yo le animé a que lo hiciera, ya que así, se olvidaría de mi y harían super buena pareja.
Salí un momento del hotel para comprar algo de chucherías.
-Hey, niñata. Dame todo lo que tengas.-me dijo un hombre encapuchado.
-No tengo nada.-le dije asustada.
Me cogió del brazo y me empezaba a hacer daño. Me tiró al suelo y me puso un cuchillo en el cuello. Yo ya empezaba a entrar en pánico.
-No tengo nada, por favor, déjame.-le dije.
-Dame todo lo que tengas te he dicho.-me volvió a repetir cogiéndome del pelo.
-Tú, hijo de puta, suéltala.-escuché que decía Álvaro mientras se acercaba.
-Vete de aquí o te rajo.-le dijo a Álvaro.
-¡Ni se te ocurra!-le grité.
Él desobedeciendome se fue hacia Álvaro. Se empezaron a pegar y yo empecé a llorar.
Al fin, Álvaro dejó tumbado al tío y se vino hacia a mi.
-Tranquila, mi niña, ya ha pasado todo.-me dijo calmándome.
-Álvaro, tienes la nariz fatal y el ojo morado. Vamos al hospital.-le dije entre lágrimas.
-No hace falta, cariño.-me dijo.
-Sí que hace falta.-le grité.
Fuimos hacia el hotel y le pedimos a los chicos que nos llevaran al hospital, durante el camino, les contamos todo lo que pasó.
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