domingo, 25 de noviembre de 2012

Capítulo 8. {No dudes en perseguir tus sueños.}

-Buenos días princesa.-me envió Álvaro por whatsapp. El sonido del móvil me despertó.
-Buenos días mi niño, ya estáis despiertos todos?-le pregunté.
-Sí, daros prisa que ya nos vamos a bajar a desayunar.-me contestó.
-Pues aquí estamos dormidas todavía, vaya, si no me llegas a despertar a saber cuando aparecemos.-le dije.
-Vaya dormilonas estáis hechas. Va, que os dejamos 10 minutos más. Te quiero.-me dijo.
-Oh, que bueno eres. Te quiero más, feo.-le contesté.
Me levanté de la cama corriendo y abrí las ventanas de par en par.
-Niña, estate quita!-me gritó Laura.
-Son las 10 y los chicos solo nos dejan 10 minutos para prepararnos. Por cierto, a que hora viniste anoche?-le pregunté.
-Tarde... Y tengo mucho sueño.-me dijo medio dormida.
-Va tía, levántate y después de desayunar me lo explicas.-le dije.
No se levantó, me fui hacia Natalia y le desperté. Ella me hizo caso y se fue vistiendo, a su ritmo. Laura, al final, también me hizo caso.
Salimos de la habitación y nos fuimos hacia la de los chicos. No tardaron nada en salir, y nos fuimos hacia el comedor, que a la media hora cerraban.
-Qué, como os lo pasasteis anoche David y Laura? Llegasteis tarde, eh.-dijo Carlos bromeando.
-Calla, rubio feo. Lo pasamos genial, eso está claro.-dijo David lanzándose una sonrisa a Laura.
-Aquí hay tema pero vamos.-saltó Álvaro.
-Pues tú no te quedas atrás con María, pillín.-dijo David.
-A mi no me metáis en vuestros rollos, eh!-dije bromeando.
 Acabamos de desayunar y entre todos decidimos ir a la piscina de la madre de Blas. Un planazo, por que hacia una calor que era insoportable.
Fuimos hacia las habitaciones para cambiarnos, en 15 minutos nos iríamos.
Llegó la hora y los chicos nos picaron a la puerta. Salimos y nos fuimos a la piscina.
-Necesitaba esto.-dijo Dani.
-La verdad es que sí, que calor.-dije yo.
Pusimos las toallas todas juntas y nos sentamos en ellas. Vimos los cuerpazos de los chicos, se me caía la baba con Álvaro, pero intenté disimular.
-Venís a bañaros, chicas?-dijo Carlos.
-Yo sí!-dijo Natalia levantándose.
-Yo me voy a quedar un rato aquí, ahora mismo no tengo ganas.-dije yo.
-Y eso?-me preguntó Álvaro.
-No me apetece ahora, después voy, id vosotros.-le contesté.
Ellos me sonrieron y se fueron al agua. Me quedé a solas con Dani.
-Es por que no te apetece o por algo más?-me preguntó Dani.
-Por que no me apetece...-le contesté.
-Ah, vale. Oye... Quería preguntarte algo, puedo?-me dijo.
-Claro que sí.-le dije con una sonrisa.
-Entre Álvaro y tú hay algo?-me preguntó serio.
-No, claro que no. Por qué lo iba a haber?-le dije.
-Por que os veo muy juntitos y lo quería saber... Por qué...Me gustas.-me dijo.
Me quedé sin palabras. Por nada en el mundo quería hacerle daño a Dani y encima le mentí con lo de Álvaro.
-Dani, creo que no sería muy correcto si estuviéramos juntos, con vuestro trabajo es difícil tener una relación y lo sabes.-le dije.
-Ya lo sé, pero por qué no intentarlo? No te gusto, verdad? Es eso?-me preguntó triste.
-No es eso, claro que no. A quien no le vas a gustar tú? Pero es que me sentiría mal cuando no te pudiera ver y cuando esto acabe será muy difícil que nos veamos.-le dije, con tal de convencerlo.
-Si te gustara no verías tantos problemas...-me dijo.
Me quedé en silencio y él, se fue acercando a mis labios lentamente. Mi corazón iba a mil, no quería y encima, nos iba a ver Álvaro.
-Que haces, Dani?-dijo gritando Álvaro desde la piscina.
-Qué pasa?-le preguntó.
-Déjala tranquila.-dijo Álvaro saliendo de la piscina.
-No le estoy haciendo nada malo. Qué pasa, que te gusta a ti, verdad?-le preguntó levantándose.
Yo también me levanté, quería prevenir que se pelearan.
-Dejadlo ya, joder. No le gusto a Álvaro y a ti tampoco, estás confundido, eso es lo que pasa.-les dije.
-Tú me gustas de verdad.-añadió Dani.
Álvaro se estaba empezando a cabrear y lo noté.
-Sabéis qué? Que hagáis lo que queráis, a mi me la suda.-gritó Álvaro.
-Pero qué hablas?-dije yo apunto de llorar.
-Que te vayas con él, que yo no quiero nada contigo, eso hablo.-me dijo.
Se me saltaron unas lágrimas y me fui corriendo hasta llegar a la habitación del hotel.

1 comentario:

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.