Llegamos a las 22:00h a mi calle. Primero iríamos al restaurante de mis padres a comentarles la noticia.
-Hola mamá, hola papá!-le dije feliz.
-Hola-dijo mi madre con la boca abierta.-que hacéis vosotros aquí?
-Pues que nos hemos dicho, vamos a conocer a los padres de esta princesita-le dijo Álvaro a mi madre.
Nos reímos. Mientras, mi madre seguía con la boca abierta y esto a mi padre no le gustaba para nada.
-Ahora enserio, como es que estáis aquí?-pregunta mi madre.
-Venga, Álvaro, te toca. Que se te da muy bien hablar.-le dije dándole un codazo.
Álvaro le contó todo. Mi madre me dejaba ir, cosa que mi padre no. Mi padre le pidió a Álvaro hablar un momento a solas. Eso me daba miedo, no sé que podría decirle.
-Tú que intenciones tienes con mi hija? Por que, que la conozcas hoy y que te la quieras llevar un mes contigo, no es muy normal.-le dijo.
-Yo solo quiero hacer feliz a tu hija, no le voy a hacer daño, se lo prometo.-le dijo Álvaro.
No muy conforme, vimos que se acercaban.
-Que ha pasado?-le pregunté a Álvaro en voz baja.
-Nada, todo está bien, cielo.-me dijo él.
Mis padres nos prepararon la cena, hamburguesa con patatas para todos. Estuvimos hasta las 00:30 cenando y hablando. Después, Laura y Natalia se fueron para su casa y con compañía. Carlos y Dani fueron a casa de Natalia, pasarían la noche allí, ya que en mi casa no cogíamos todos. David y Blas se fueron a casa de Laura. Y Álvaro y Magí se quedaban en la mía.
Subimos a mi casa, que ya tocaba descansar.
-Que bonita la casa.-dijo Álvaro.
-Sí, es espectacular.-añadió Magí.
Yo les sonreí. Me los llevé al salón y les dije una manera de la cual podíamos dormir. Magí en la habitación para invitados. Y Álvaro en la cama que tiene debajo la mía, ya que la habitación de invitados es bastante pequeña y no cogen dos personas. Los dos estuvieron de acuerdo. Dicho eso, Magí dio la buenas noches y se fue a dormir, lo mismo hizo mi madre. Yo me quedé con Álvaro en mi habitación, muerta de vergüenza.
-Joder, que feo salgo en todos los pósters...-dijo él mirando toda la cantidad de pósters de mi habitación.
-Tú feo? Más quisieras.-le contesté.
Él me cogió del brazo y me sentó encima de él.
-Sabes que eres lo más bonito que me ha pasado en mucho tiempo?-me dijo.
-Tú si que eres lo más bonito...-le susurré.
Nos dimos un abrazo. Éste fue más especial que todos los demás, fue diferente. Álvaro se me acercó a los labios, pero yo me aparté. Fui tonta, pero en ese momento no quería besarle, no me parecía lo correcto. Álvaro cuando vio que me apartaba en seguida se levantó y se fue a ponerse el pijama. Yo me lo puse mientras él se fue.
-Estás cambiada ya?-preguntó Álvaro antes de abrir la puerta.
-Si, si. Pasa.-le contesté.
Pasó y ordenó su maleta y se tumbó en la cama.
-Álvaro... Hace mucho frío, te quieres venir aquí y me abrazas?-le dije algo nerviosa.
Álvaro sonrió automáticamente y se vino a mi cama. Nos abrazamos, y nos quedamos dormidos.
A las 9:00 sonaría el despertador, ya que tenía que preparar las maletas e irnos para Madrid.
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