Abrí la puerta de la habitación corriendo y metí un portazo, directamente me tiré en la cama a llorar. No quería nada con Dani, yo quería estar con Álvaro, pero creo que me malinterpretaron. Escuché a gente que venía hacia aquí. Abrieron la puerta. Eran Natalia, Laura, Dani y David.
-No llores, princesa.-me dijo Dani acariciándome el pelo.
-No te pongas así, María. Álvaro creo que está por ti y por eso le molestó lo de Dani, seguro que se arregla todo, verás.-me dijo David tranquilizándome.
-Gracias por la parte que me toca, David...-le contestó Dani.
-Pienso que la pareja aquí, es Álvaro y Maria, lo siento Dani.-añadió David.
Llevaba razón, pero no quería decir nada de lo que teníamos Álvaro y yo antes de que pasara esto. Me senté en la cama e intenté dejar de llorar.
-Dani, lo siento mucho, pero no quiero nada con nadie. Ni contigo, ni con Álvaro. Quiero pasármelo bien y disfrutar de esto, no quiero estar mal.-le dije a Dani.
-Te entiendo, no pasa nada.-me contestó.
-Va, vamos a la piscina otra vez, que queda mucho día por delante.-dijo David animándonos.
-Vamos.-dije yo.
Nos levantamos y fuimos otra vez hacia la piscina. Ahí estaba Álvaro, en la toalla tumbado. No dijo nada cuando nos vio venir. Yo me senté a su lado, que es donde tenía la toalla. Él giro la cabeza hacia el otro lado.
-Álvaro, podemos hablar un momento?-le pregunté.
-No creo que tengamos nada que hablar, María, esta todo muy claro ya.-me dijo sin mirarme.
-Me quieres mirar, por favor?-le dije mientras empezaba a enfadarme.
Él se giró y se quedó sentado a mi lado.
-Yo no sé lo que has entendido, pero yo le he dicho a Dani que no quería nada con él, pero igualmente se me iba a lanzar. Yo te quiero a ti.-le dije.
-Si se lo dijiste no creo que se te lanzara así como así.-me respondió.
-Pues si, si se me lanzó igual. No es mi culpa que no me creas, no puedo hacer nada más... Eso sí, luego no me vengas con cuentos, vale? Por que has decidido tú, no tener nada conmigo y con mi vida puedo hacer lo que quiera.-le dije seria.
-Enróllate con él, me da igual, María, me da igual.-me respondió.
Me dio muchísima rabia que me dijera eso, así que fui hacia a Dani y acariciándole la cara, le di un largo beso.
-Y esto?-me preguntó Dani sorprendido.
-Lo he pensado mejor y tengo que dejarme llevar, y si me gustas no puedo hacer nada por evitarlo.-le dije.
-Pues me encanta que no lo evites.-me dijo cogiéndome de la cintura y volviéndome a besar.
Vi que Álvaro se empezó a enfadar. Pero yo me quedé en la piscina jugando con los demás y no despegándome de Dani.
David me cogió del brazo y me llevó un poco lejos de los demás.
-Que sepas que no me parece bien lo que estás haciendo con Álvaro.-me dijo.
-Él no quiere nada conmigo, ya me lo ha dicho. Así que voy a intentarlo con Dani, no puedo?-dije cabreada.
-Sí puedes. El problema es que Dani no te gusta y estás hasta las trancas de Álvaro, ese es el problema. Y sí, él si quiere algo contigo, pero le ha dado muchísima rabia lo de Dani.-me dijo.
-Mira, David. Álvaro y yo tuvimos algo estos días y él sabe perfectamente que le amo, pero si me ha dicho todo lo que me ha dicho, no creo que él sienta lo mismo que yo.-le respondí.
-Tuvisteis algo?-me preguntó sorprendido.
-Sí, pero me dijo que no lo dijera de momento. Y estábamos bien hasta esta mañana, así que, yo no tengo la culpa.-le dije mientras me iba con los demás.
Vi que David se salió de la piscina y fue hacia donde estaba Álvaro. Se quedó un rato hablando con él.
-María, tengo que contarte una cosa!-me dijo Laura alegre.
-Dime.-le contesté.
-David y yo estamos saliendo!-me dijo en voz baja.
-Me alegro muchísimo, Laura, de verdad.-le dije sorprendida.
-Lo que no me alegro yo es de como estás con Álvaro...Lo siento.-me dijo.
-No pasa nada, estoy bien con Dani.-le dije con una sonrisa.
Laura me sonrió no quedándose muy conforme con la respuesta que le di.
-Chicos, nos vamos ya a comer? Yo empiezo a tener hambre.-dijo Blas.
Todos asentimos con la cabeza y recogimos las cosas para irnos. Dani vino por detrás y me abrazó, después, me dio un tierno beso. Yo le sonreí.
-Dani, deja de hacer el imbécil, tío. O no te das cuenta de que no le gustas?-dijo Álvaro alzando la voz.
-Tú si que eres imbécil, déjame en paz. No es mi culpa que hayas perdido a esta preciosidad de niña.-dijo él defendiéndose.
-No me hagas decir tonterías, Dani... Te lo advierto.-dijo Álvaro.
-Me estás amenazando?-dijo Dani acercándose a Álvaro.
Empezaron a darse empujones y yo me metí en medio para separarlos.
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