jueves, 27 de diciembre de 2012

Capítulo 21. {No dudes en perseguir tus sueños.}

Aquella mañana, estábamos muertos de sueño y a consecuencia de eso, nos quedamos dormidos. Nos llamaron los chicos a las 12 de la mañana, nos preparamos, desayunamos y decidimos ir igualmente al Warner. Había muchísima cola y muchas fans de los chicos, por lo que nos tuvimos que esperar a que se hicieran algunas fotos. Pasamos el día genial, hacia falta un día como este.
A las 20:00h volvimos, nos arreglamos y fuimos a cenar. Decidimos ir a una discoteca cerca del hotel, para terminar el día bien.
-Que guapa vas.-me dijo Álvaro.
-¿Solo hoy?-le contesté.
-Y todos los días.-añadió él.
-Ya, ya. No mientas.-dije picándonos. Después, le besé.
Me fui al medio de la pista a bailar, lo necesitaba. Álvaro se quedó en la barra. Y los demás, estaban en distintas zonas.
-¿Quieres bailar conmigo?-escuché que alguien me decía por detrás.
-Cla...-Yo pensaba que era Álvaro pero no, era un chico joven y guapo que quería bailar conmigo.
-¿Que te pasa?-me preguntó el chico.
-Nada. Vamos a bailar.-le dije. Total, por bailar no pasaba nada.
Nada más empezar el baile, Álvaro se dio cuenta.
-¿Que pasa aquí?-preguntó acercándose demasiado al chico.
-Solo estamos bailando.-respondió el chico.
-Sí, solo estamos bailando.-le defendí yo.
-Cada día me sorprendes más, María... Bah, paso.-dijo Álvaro yéndose otra vez a la barra.
Solté al chico y me fui hacia Álvaro.
-Tonto, era una broma. Pero que sepas que estas muy guapo cuando te pones celoso.-le dije.
-Boba...-me dijo con una sonrisilla.
-Calla y bésame.-le dije.
Álvaro me cogió de la cintura y me empezó a besar. Noté que me cogió y me llevó hasta una pared. Ahí pasamos un buen rato besándonos.
-¿Sabes que eres lo mejor de mi vida, no?-me dijo.
-Tú si que eres lo mejor de mi vida... Gracias por todo.-le contesté.
-Calla. Te quiero, enana.-me susurró Álvaro.
-Yo más, feo.-le contesté.
Decidimos irnos, nos despedimos de los chicos y le dijimos que íbamos ya hacia el hotel. Al llegar, Álvaro se vino a mi habitación y nos tumbamos en la cama, abrazados. Álvaro me cantó un trozo de 'Still' al oído. Sabía que él era mi chico, es perfecto. Y no podía morir más de amor, cuando me cantaba. Cuando acabó la canción me besó y nos quedamos de nuevo abrazados. Al rato, nos dormimos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.