domingo, 20 de enero de 2013

Capítulo 24. {No dudes en perseguir tus sueños.}

Todos escuchamos un ruido muy brusco. Por fin, todos creímos a Carlos.
-Carlos, tenías razón...-dijo Natalia.
-Tengo miedo.-dije.
-Tranquila, no va a pasar nada.-me dijo Álvaro para tranquilizarme. 
-Chicas, subid todas a las habitaciones, corred.-dijo Blas.
-¿Y vosotros?-dijo Carla.
-Nosotros nos quedamos aquí, para vigilar. Iros tranquilas.-dijo Blas.
Las chicas nos fuimos a mi habitación y la de Álvaro, era la que tenía el armario más grande, y fuimos allí por si teníamos que meternos dentro.
-Tengo mucho miedo.-dijo Aina temblorosa.
-Los chicos están abajo, no nos va a pasar nada.-dijo Laura tranquilizándola.
-¿Y a ellos quién les protege?-preguntó Aina.
Todas nos quedamos en silencio y nos dimos cuenta de lo peligroso que era que estuvieran ahí abajo sin ninguna protección.
Escuchamos a alguien que subía por las escaleras y nos escondimos.
-¿Donde estáis, chicas? Soy yo, Álvaro.-dijo Álvaro susurrando.
-Aquí.-dije abriendo la puerta del armario.
-Chicas, hay tíos ahí fuera que quieren algo de nosotros, no sé el qué, pero quieren algo. Así que no se os ocurra moveros, por favor. Y tranquilizaros.-dijo Álvaro muy serio.
-Tened cuidado, por favor.-dije apunto de llorar.
-Eh, eh, pequeña, tranquila. Todo va a salir bien. Ya verás como mañana nos estamos riendo de todo esto en la piscina. Te quiero.-me dijo Álvaro. Después, me besó.
Yo le acaricié el pelo y le dejé ir.
-Bueno, vamos a hacerle caso. Vamos a cerrar el armario y nos quedamos aquí hasta que alguno de ellos venga.-dijo Laura.
Así fue. Cerramos el armario de nuevo y nos quedamos allí esperando, a saber lo que estaba pasando.
Al rato escuchamos un tiro, rompieron una ventana, o eso parecía.
-¿Y si les han dado a alguno de los chicos? No me pienso quedar aquí.-dije.
-No podemos salir de aquí, pase lo que pase. Ya has escuchado a Álvaro.-me dijo Carla.
Negando con la cabeza, abrí la puerta del armario y salí fuera. Las chicas intentaron impedirlo, pero no pudieron. Fui acercándome a las escaleras poco a poco. Me crucé con Dani, me dijo que estaba loca por salir de allí.
-¿Y ese tiro que se ha escuchado?-le pregunté susurrando.
-Han roto la ventana principal, para dar miedo, pero nada más. Ya hemos llamado a Magí y le hemos puesto al corriente de todo, no tardará en llegar con la policía.-me dijo Dani.
-Menos mal... Espero que no pase nada, si no, me muero.-dije con tristeza.
-Tranquila, peque. No va a pasar nada.-me dijo llevándome hacia su hombro.
Yo le sonreí y Dani fue acercando sus labios a los míos, poco a poco.
-Para.-le dije alejándome.-Yo amo a Álvaro y tú a Aina, no sé por qué haces esto.
-Tienes razón, lo siento. Es que te he visto tan sensible que daban ganas de besarte. No volverá a pasar.-dijo agachando la cabeza.
Acto seguido, se escuchó como entraron en la casa.
-¡Cabrones!-dijo Álvaro dirigiéndose hacia ellos, detrás iba Blas y David.
Los ladrones cogieron a Álvaro por el brazo y le pegaron un puñetazo.
-¡Hijos de puta! Dejadle en paz.-grité desde las escaleras, casi llorando.
-Cállate, niñata.-me gritaron desde abajo.
Después, Dani y yo presenciamos como también pegaban a Blas y David. Ellos se defendían, pero no pudieron hacer mucho. Carlos llegó por detrás para defenderlos. Finalmente, Dani también bajó.

*Continuará...*

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