-¡¡Os quiero mucho!!-dijo Álvaro gritando.
-¿Eso era lo que tenías que decir?-dijo David.
-Sí, ¿os había asustado, eh?-dijo Álvaro bromeando.
-Que tonto...-dije.
-Pero me quieres.-me dijo Álvaro.
-Sólo un poquito.-dije acercándome a él para besarle.
Nos pusimos a cenar, que ya se nos había hecho tarde, por cierto. Al terminar de cenar, nos pusimos a ver una película de miedo.
-¿Tiene que ser de miedo?-preguntó Aina.
-Sí, así es más emocionante.-le contestó Dani.
-Súper emocionante...-dijo Carla irónicamente.
-Venga, tonta, no te pongas así. Si tienes miedo, yo te protejo.-le dijo Blas guiñándole el ojo.
-¿Y tú me vas a proteger?-le preguntó Natalia a Carlos.
-Me vas a tener que proteger tu a mi.-le dijo bromeando.
-Tranquila, Laura, yo si te protegeré. Estoy hecho todo un machote.-dijo David enseñando músculo.
-Más te vale.-dijo Laura bromeando.
Pusimos la película y nada más en los primeros cinco minutos algunas chicas ya teníamos miedo. Pasamos una hora y media de sobresaltos, gritos y con los cojines delante de la cara para no mirar.
Cuando acabó la película todas nos salió un suspiro de alivio.
-¡Ha estado impresionante!-dijo Dani.
-Sí, una cosa que no veas...-dijo irónicamente Carlos.
-Pues a mi me ha encantado.-dijo Álvaro.
-Bueno, son las dos y media de la mañana... Ya es hora de irse a dormir, ¿no?-dijo Blas.
-Mañana hay que despertarse a las siete y media, a las once sale el avión.-recordó David.
-Sí... El avión...-repitió Álvaro.
-No quiero que os vayáis.-dijo Natalia.
-Y nosotros no queremos irnos, pero hay que reconocer que esto se acaba.-dijo Dani.
-Nos veremos nada más volver, seguro.-dijo Blas.
Subimos cada uno a nuestras habitaciones, no con buena cara. Era la última noche que pasaríamos con ellos, todo se acababa, todo este sueño que empezó tan solo hace un mes.
Nos metimos cada uno en su cama e intentamos dormir.
Yo no podía dormirme, eran las tres y media y todavía seguía despierta.
-María...-dijo Álvaro abriendo mi puerta intentando no hacer ruido.
-¿Qué haces aquí? Pasa.-le dije.
-No puedo dormir...-me dijo. Entonces, le hice una señal para que se tumbara a mi lado.
-Yo tampoco.-le contesté.
-Todo esto es tan raro... Después de este mes no puedo imaginarme volver a la rutina, volver a estar de un lado para otro, sin ti...
-Ya sé que es raro, pero es lo que hay. Y yo estoy segura de que nos volveremos a ver pronto.
-Sí...
-Venga, feo, quédate aquí, ya que es nuestra última noche juntos.
-Te quiero.
Yo le dí un beso y apagué la luz de la lámpara.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.